En
el viejo Congreso de la República, en los tiempos cuando Isaías Medina Angarita
era el presidente de Venezuela ocurrió que Pedro Cruz Bajares negó muchas veces
el derecho de palabra al diputado Andrés Eloy Blanco, quien le dedicó esta
cuarteta:
Te
pedí la palabrita
y
me diste tus negares
te
espero en la bajadita
cuando
de la Cruz Bajares
A
Copei se le consideraba en aquellos años como un partido conservador y
aristocrático, pero tenía entre sus congresantes a José Camacho, de tez oscura y origen popular, muy apreciado
por Andrés Eloy Blanco. A Camacho compuso AEB estos versos famosos:
Cosas
que no son de ley
siempre
resultan un fiasco:
mujer
orinando en frasco
y
negro inscrito en Copey
En
1946 ó 1947 fue necesario hacer unas reparaciones en la planta alta del
Capitolio, en el que funcionaba la Asamblea Nacional Constituyente. El público,
y entre él el público femenino, en vez de ascender a las galerías tenía que
permanecer en la planta baja. Entonces el Presidente, que era Andrés Eloy
Blanco, improvisó una copla, casi dramática:
Por
vicio de construcción
el
Senado está de duelo,
pues
pa coger un picón
hay
que agacharse en el suelo.
A
un cura constituyentista que miraba mucho a las damas en las barras:
Hay
un cura en las sesiones
que
mira mucho a las barras
y
es pariente de los Parras
por
parte de los Picones.
A
un cura muy fornido le compuso:
El
padre Sánchez Espejo
por
su robusto cogote,
en
lugar de ser un padre
debiera
ser un padrote.
A
otro sacerdote que se distraía mucho en libros sagrados durante los debates:
Mientras
todos van en pos
de
un entendimiento humano
el
padre, breviario en mano,
se
está entendiendo con Dios
Se
ha demostrado hace un rato
que
el colega Padre Vera
no
es un colega cualquiera,
pues
le ronca el aparato.
La
joven constituyentista por Carabobo Carmen Gracián de Malpica, en estado de
gravidez, fue aludida por los sacerdotes Rojas y Sánchez Espejo como «la
señorita Malpica», a lo que Blanco escribió:
Si
Carmen, por un casual,
fuera
Señorita es dable
sostener
como indudable
que
Malpica pica mal.
Otras
chuscadas del autor de Tierras que me oyeron (1921), La Aeroplana Clueca
(1935), Barco de Piedra (1937), Abigaíl (1937), Malvina recobrada (1938),
Liberación y Siembra (1938), El poeta y el pueblo (1954) y Giraluna (1955),
entre otros títulos de su extensa obra literaria, están aquí:
En
el Congreso:
A
un grupo de secretarias del Congreso que oyó comentar, con disimulado disgusto,
el hecho de que un compañero de trabajo, recién casado, que de soltero las
cortejaba a todas, ahora hablaba solamente de su mujer, como si fuera lo único
en el mundo, el llamado Poeta del Pueblo Venezolano les hizo ver, comprensivo,
que eso era natural y razonó sus argumentos con la siguiente cuarteta:
El que nunca ha tenido cosa
“El
que nunca ha tenido una cosa
y
alguna cosa llega a tener
le
parece una gran cosa
la
cosa de su mujer”
Cuando
en el Congreso se aprobó el voto femenino, Andrés Eloy Blanco rimó:
La
política se inclina
Sin
excepción de persona
De
la fuerza masculina
A
la fuerza más culona
Presidía
el poeta una sesión de la Asamblea Constituyente cuando lo llamaron para
informarle del nacimiento de un hijo suyo, por lo cual tocó la campanilla e
informó:
“Señores
se suspende la sesión, me voy a la clínica porque ha nacido un hijo mío y voy a
inscribirlo en Acción Democrática".

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